Rutas de senderismo imprescindibles en Gran Canaria
Gran Canaria es mucho más que playa: su interior montañoso esconde algunos de los paisajes más espectaculares del Atlántico, declarados Reserva de la Biosfera. Estas son las rutas que deberías calzarte, ordenadas por dificultad.
Fáciles: para todos los públicos
Roque Nublo. El sendero estrella. Desde el aparcamiento de La Goleta, apenas 1,5 km de subida suave te dejan a los pies del monolito sagrado de los antiguos canarios, a casi 1.800 metros, con vistas que en días claros alcanzan el Teide. Ida y vuelta en poco más de una hora.
Barranco de las Vacas. Cerca de Agüimes, este pequeño cañón de paredes onduladas se ha ganado el apodo de "Antelope Canyon canario". El acceso es corto, pero ojo: el aparcamiento es complicado y conviene ir temprano.
Moderadas: medio día de marcha
Caldera de Bandama. Puedes rodear el borde del cráter con buenas panorámicas o, si te animas, bajar al fondo de esta caldera volcánica de unos 200 metros de profundidad, donde sorprende encontrar antiguos cultivos.
Los Tilos de Moya. Un recorrido entre laurisilva, el bosque húmedo y verde que parece sacado de otro tiempo, en el norte de la isla.
Exigentes: para senderistas con experiencia
Camino a Güigüí. La caminata hasta esta playa virgen del oeste es larga y dura, con fuertes desniveles, pero la recompensa es una de las playas más aisladas de la isla.
Cruz de Tejeda – Artenara. Travesía por el corazón montañoso, entre pinares canarios y miradores de vértigo sobre el Roque Bentayga.
Consejos de seguridad
- Agua y calzado adecuado siempre, incluso en rutas cortas.
- Sombra escasa: gorra, crema solar y evita las horas centrales en verano.
- El tiempo cambia rápido en altura; consulta la previsión.
- No salgas de los senderos marcados: protegerás el entorno y a ti mismo.
Caminar por el interior es descubrir la otra Gran Canaria, la que no sale en los folletos. Combínalo con nuestra ruta de 7 días para equilibrar playa y montaña.
